Dr. Jorge Maquieira

Medicina y rock and roll

Jorge nos cuenta sobre su experiencia y mirada como médico de situaciones que para la mayoría pasan desapercibidas, su trabajo en el Hospital de Young y en CAMY, su gusto por la música y la formación de la Banda de los 70, de la cual es miembro fundador.

Como médico, ya trabajó en equipos profesionales de fútbol, básquetbol y rugby. Hoy, es director, jefe del block quirúrgico y jefe de traumatología en CAMY, además de continuar trabajando en el Hospital de Young.

Su doble actuación en esos lugares le permite una visión especial para el atendimiento médico de la ciudad, del cual se siente orgulloso porque “no se da en ningún otro lugar del Uruguay.”

Él está hablando justamente de la complementación de servicios que existen entre el Hospital de Young y CAMY: “Por ejemplo, en el Hospital nacen todos los niños en la misma sala de maternidad, sea pobre o rico, nace ahí. Eso no ocurre en ningún otro lado.”

“A su vez, existe un convenio: cirugía traumatológica se hace en CAMY, cualquiera con traumatismo grave hasta de tercer nivel, que es el más complejo. Y eso es una balanza de intercambios. Si no existiera ese convenio, los costos se dispararían muchísimo, porque la cirugía traumatológica es muy cara. Requiere de una formación especializada y de experiencia.”

Él cree que eso se pudo hacer en Young porque, entre otras cosas, es un medio chico, donde es indispensable manejar bien los recursos: “Es decir, fueron las generaciones anteriores de médicos que estuvieron en Young quienes empezaron con la idea de que no había que competir entre el Hospital y CAMY, sino complementarse, y creo que eso debería existir en todos los lugares.”

Respecto a su carrera en el área de Traumatología, una especialidad fundamentalmente quirúrgica, él recuerda un accidente grave que tuvo a los 13 años, el cual lo llevó a estar internado en el Instituto Traumatológico, y fue ahí que decidió conocer un poco más de la traumatología.

Años después, durante su paso por la facultad, fue en esa misma área en la cual comprendió el significado de estudiar medicina y de todo el bien que podría hacer, lo cual lo entusiasmó mucho:

“Tanto que hice guardia los domingos durante seis años. Lo hacía porque realmente me gustaba, y así me fui metiendo cada vez más. Es una especialidad que se expandió muchísimo por los adelantos tecnológicos, pero también porque ha habido un gran cambio en la sociedad: aumentaron los accidentes de tránsito en los últimos 20 años. Se ha multiplicado la cantidad y la gravedad, porque hoy las lesiones son por alta energía (impacto muy grande). No es lo mismo que te fractures porque te caes caminando, o jugando al fútbol a que tengas un impacto en una moto a 70km/h contra un auto. Lo que hace que también se multipliquen los costos.”

Aclara que, si bien mencionar y hablar de “costos” en la salud puede sonar conflictivo, es un concepto que aprendió de sus profesores porque “la salud no tiene precio, tiene costos. Entonces lo que vos dediques a eso tenés que saber usarlo bien. Tanto el dinero que se dedica a la salud como a la enseñanza, entre otros, salen de un mismo lugar, que es el PBI (Producto Bruto Internet) del país.”

Jorge Maquieira en su consultorio

De acuerdo con Jorge, no es sólo el campo de la Traumatología el que ha cambiado: la medicina, como un todo, se transformó mucho. De “dioses” a seres humanos, las personas entienden cada vez más, y por suerte comprenden, que los médicos son apenas seres humanos, y como tales cometen los mismos errores, enfrentan los mismos sufrimientos de cualquier persona:

“El asunto es que eso hoy se ha convertido en un negocio al revés: buscan nuestra falla para conseguir dinero, o desprestigio. Me acuerdo de un colega que fue culpado por la muerte de una persona. Eso salió en los diarios. Fue condenado, incluso sin tener las cosas claras, eso fue a juicio. Ese colega fue absuelto, pero él ya se había tenido que ir del país, y en ningún lado dijeron que se habían equivocado. Entonces son cosas muy duras y eso también ha llevado lo que hoy en día es la medicina defensiva.”

Admite que los errores que muchos médicos cometen son por tratar al paciente como un objeto, o trabajar en un lugar u otro dependiendo de cuánto paguen. Jorge, por otro lado, nos cuenta que trabajó durante 17 años en el Hospital de Young sin cobrar nada, pues su objetivo era diferente:

“No digo que lo haga todo el mundo, digo simplemente que los objetivos pueden ser distintos. Obviamente cuando vos trabajás y hacés algo que te gusta, tenés que vivir de eso. La carrera de medicina no permite que te quedes quieto. Yo he gastado mucha plata en capacitaciones, no me arrepiento, lo volvería a hacer.”

Obviamente cuando vos trabajás y hacés algo que te gusta, tenés que vivir de eso.

Pero, ¿qué es la “medicina defensiva” que él mencionó anteriormente? “La medicina defensiva sucede cuando el médico teme a equivocarse por miedo a que después lo demanden. Eso lleva a un gasto innecesario de recursos y una mala medicina. Por ese temor, el médico empieza a pedirte estudios, sin siquiera un diagnóstico personalizado.”

“En los últimos años, lo que ha cambiado demasiado han sido los recursos tecnológicos, para bien y no tan para bien. La industria de la medicina es la gran responsable de los avances y del caos. Ellos han llegado a dominar la formación de la gente, de los estudiantes. En base a decir ‘hagan esta técnica’, sin demostrar científicamente de que se está haciendo mejor que lo que ya se hace, en base a la venta, porque significa millones, moviendo tanto dinero como el narcotráfico y la industria armamentista.”

“Después la industria se fue dando cuenta que ellos podían poner gente a trabajar para ellos y se fue desvirtuando la parte científica. Hoy en día eso se ha transformado en que van a la gente directamente a decirle qué es lo mejor. Entonces vas a ver propagandas en la televisión, a veces muy superficiales, ‘tome esto o lo otro’, y muchas de esas cosas no sirven para nada, pero hacen que vos consumas. Y si eso vos lo llevás a otros terrenos, donde además lo convencieron al médico para que te diga qué es lo mejor, entonces la cosa se complica.”

Menciona, además, que en la medicina hay un concepto llamado “medicina clínica”, que es el momento cuando el médico se encuentra con el paciente y le pregunta quién es, dónde vive, qué le pasó, qué le duele, porqué le duele; todas las informaciones fundamentales para el entendimiento del caso del paciente:

Lo que vos extraés hablando con el paciente, eso es fundamental. Hoy ese diálogo se ha perdido y el médico muchas veces empieza, sin preguntarte nada, a pedirte estudios.

“Y cuantos más estudios te pide, más conforme te quedás. Eso hace que enredes su diagnóstico porque no te hizo un estudio clínico debido. El resultado de eso es una medicina de mala calidad e infinitamente más cara.”

Jorge Maquieira, miembro de Banda de los 70

Más allá de su carrera en la medicina, Jorge se muestra una persona de diversas aptitudes e intereses, manteniendo otras pasiones, como la música. Se autodenomina “músico”, y afirma haberlo sido durante toda su vida, algo que siempre seguirá haciendo:

Me gusta escribir. He hecho canciones. Yo creo que eso es el alimento del alma.

“No lo llamaría hobby, porque la música me ha acompañado toda la vida, y no sé si podría dejarlo. Es una actividad donde mi corazón late. Mis hijos también lo hacen, y encontraron que la relación es mas allá del dinero, pasa por otras cosas, que tienen que ver con el alma.”

La pasión por la música hizo que Jorge, junto a otros amigos, formasen un grupo cuando eran adolescentes, la Banda de los 70, en la que él es bajista. Por lo que nos cuenta, fue en el período del resurgimiento de Los Beatles, y así influenciados, todos querían tocar. En esa época, como no había discotecas, tocaban en cumpleaños de 15 y fiestas de casamientos.

Hoy, ellos continúan haciéndolo, independientemente de sus carreras, se juntan una, dos o tres veces al año: “Somos amigos desde niños, jugábamos a hacer canciones, improvisábamos. Todos escuchamos música y nos recomendamos canciones y grupos entre nosotros. Una de nuestras canciones, ‘Young City’, surgió porque Pepe Guerra una vez me preguntó ‘¿Cómo podés vivir en un pueblo que no tiene río?’, y ahí nació esa canción.”

Nos cuenta que incluso han grabado un disco, algunos años atrás, con el propósito de inspirar y compartir sus palabras con las personas: “La vida me ha dado muchas cosas feas, pero también me ha dado muchas cosas agradables. En realidad, creo que soy un privilegiado porque pude hacer lo que me gusta, lo pude hacer y tal vez esto sea lo importante: todo me ha costado, todo. No hubo nada en la que la haya encontrado fácil, y creo que eso es bueno, porque las cosas fáciles vos no le tomas mucho el gusto. Cuando tenés un buen resultado y te das cuenta que lo obtuviste porque te lo propusiste, porque te rompiste el alma, creo que eso es bueno.”

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